En este artículo te ayudamos a entender qué es la depresión, cuáles son sus síntomas y cómo podemos hacer frente a este estado de ánimo para recuperarnos.
¿Qué es la depresión?
La depresión (también conocida como trastorno depresivo mayor o depresión clínica) a menudo se confunde con un simple bajón temporal o un estado de melancolía pasajero. Sin embargo, se trata de un verdadero trastorno mental, o más bien de una familia de trastornos. Estos trastornos depresivos se manifiestan con un estado de ánimo triste, una pérdida de interés por cualquier actividad y un descenso de la energía.
Otros síntomas son la disminución de la autoestima y la confianza en uno mismo, sentimientos de culpa injustificados, pensamientos de muerte y suicidio, así como dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño y cambios en el apetito, tal como se describe en clasificaciones internacionales de la salud. La depresión también puede ir acompañada de síntomas físicos.
Los trastornos depresivos pueden tener un gran impacto en la vida emocional, familiar, profesional y social de la persona afectada. A pesar de estas dificultades y el profundo malestar que generan, es fundamental saber que la recuperación de la depresión es posible y que existen caminos efectivos para lograrlo.
¿Cómo se si tengo depresión?
La vida nos enfrenta a dificultades, conflictos y frustraciones que a veces nos provocan tristeza, desánimo y hastío. Es crucial distinguir estos episodios normales de tristeza de un diagnóstico de depresión clínica. El apoyo de los seres queridos y la ayuda profesional (médico de cabecera, psicólogo, psiquiatra, etc.) pueden ayudar a superar esta tristeza, este bajo estado de ánimo, sin necesidad de medicación antidepresiva.
En la depresión, a diferencia de un bajón de ánimo puntual, el estado de ánimo y el malestar varían poco de un día para otro o en función de los acontecimientos de la vida. Si experimentas estos síntomas de forma persistente, te animamos a buscar una valoración profesional.
En Psicología Zaragoza, contamos con profesionales especializados en el diagnóstico y tratamiento de la depresión. Si te sientes identificado/a con estos síntomas y buscas claridad, nuestro equipo está para apoyarte. Puedes solicitarnos una primera orientación a través de nuestra consulta online.
Síntomas de la depresión
Según la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), un episodio depresivo se caracteriza por un periodo de estado de ánimo deprimido o disminución del interés por las actividades, que dura la mayor parte del día, casi todos los días y dura al menos dos semanas. Otros síntomas son
- Dificultad para concentrarse
- Baja autoestima y sentimientos de culpa
- Falta de esperanza
- Pensamientos suicidas
- Problemas para conciliar el sueño
- Falta de apetito
- Disminución de la energía o fatiga.
En Psicología Zaragoza, evaluamos la duración, la intensidad y el número de síntomas para determinar si un episodio depresivo es leve, moderado o grave, lo cual nos permite personalizar el plan de tratamiento.
¿Cómo tratar la depresión?
El objetivo del tratamiento es aliviar el sufrimiento y la tristeza, y reducir las consecuencias de la depresión y el riesgo de suicidio. El tratamiento se basa en la ayuda psicológica, que puede consistir en psicoterapia (por ejemplo, terapia de apoyo, terapia breve, terapia de grupo, etc.) y, si es necesario, medicación. La ayuda psicológica puede ser suficiente para superar un episodio depresivo leve o moderado.
Los antidepresivos son una opción a considerar en los casos de depresión moderada a grave o cuando el episodio es prolongado, siempre bajo supervisión médica.
Según la gravedad de los síntomas
Las recomendaciones para el tratamiento más adecuado siempre tienen en cuenta la gravedad específica del episodio depresivo de cada persona.
- Episodio depresivo leve: se recomienda la psicoterapia. (No se recomienda tratar un episodio depresivo leve con un antidepresivo.)
- Episodio depresivo moderado: puede prescribirse un antidepresivo antes o además de la psicoterapia.
- Episodio depresivo grave: un antidepresivo, con o sin psicoterapia y a veces otros psicofármacos (tranquilizantes, somníferos, etc.). A veces es necesaria la hospitalización.
Terapia psicológica
La psicoterapia consiste en sesiones regulares individuales o en grupo con un psicoterapeuta. La duración del tratamiento varía de dependiendo del caso, ya que puede ser de unos meses o alargarse en el tiempo. La psicoterapia puede utilizarse sola o junto con otras terapias, como la meditación y las prácticas deportivas.
Medicación
Los antidepresivos son fármacos psicotrópicos que se emplean para tratar la depresión y ciertos trastornos de ansiedad. Esta medicación forma parte de un plan integral de tratamiento y puede ser de gran ayuda en el camino hacia la recuperación, ya que contribuye a aliviar los síntomas más incapacitantes.
Todos los antidepresivos pueden provocar efectos secundarios indeseables, algunos de ellos poco frecuentes pero graves. Detectarlos puede a menudo limitar sus consecuencias. Ciertas precauciones pueden ayudar a evitar muchos de ellos, en particular limitando las combinaciones con otros medicamentos.
Autoayuda
Aunque a menudo es esencial buscar tratamiento para la depresión, también puedes intentar ayudarte a ti mismo. Por ejemplo, practicando una actividad física que te guste, practicando la relajación o la meditación, mejorando la dieta o limitando el consumo de alcohol o de sustancias psicotrópicas como el cannabis u otras drogas.
Los intercambios con personas que padecen o han padecido trastornos depresivos pueden constituir un verdadero apoyo. Puedes encontrar este tipo de conexión y apoyo mutuo participando en grupos de discusión o de ayuda, que ofrecen espacios seguros para compartir experiencias.
Los pensamientos suicidas son frecuentes en la depresión. Atreverte a hablar de tus pensamientos suicidas, por ejemplo con un profesional o con alguien cercano, te da la oportunidad de obtener ayuda y encontrar soluciones.
Para evitar una recaída o un empeoramiento, puede aprender a detectar las señales de alarma, como un cambio de humor, pérdida de interés, problemas de sueño, irritabilidad o fatiga.
Apóyate en tus seres queridos
Tus familiares y amigos pueden proporcionarte un apoyo esencial en los momentos difíciles que atraviesas cuando estás deprimido. Este apoyo puede incluir
- Detectar los signos de depresión en una persona y dar el primer paso para hablar de ello
- Ayudar a la persona a buscar otro apoyo, consultar a un profesional y, si es necesario, someterse a tratamiento
- Apoyar a la persona en sus actividades cotidianas
- Plantear pensamientos suicidas, para animar a la persona a buscar ayuda.
Las personas con pensamientos suicidas no necesariamente quieren morir. Sobre todo, quieren poner fin a un sufrimiento que se ha vuelto insoportable y no ven otra solución. Es importante saber que la gran mayoría de las personas con pensamientos suicidas no llegan a intentar quitarse la vida si reciben el apoyo adecuado y profesional.
Es vital que tus familiares y amigos te cuiden del cansancio y el desánimo. Con el tiempo, estos sentimientos corren el riesgo de convertirse en ira y agresividad, lo que puede tener un efecto contraproducente en el tratamiento de la depresión de la persona. Es importante tomarse tiempo para respirar y dedicarse a actividades personales que te gusten. De este modo, podrás seguir siendo eficaz en su apoyo y preservar su propia salud mental.


